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El anarquismo, desde mediados del XIX ya “había enseñado su patita”. Sus acciones eran básicamente individuales y fueron contra las más destacadas personalidades de su tiempo: el atentado contra Isabel II (1852) vinieron los de Prim (1870), Amadeo I (1872) y Alfonso XII (1878 y 1879).

En los años 90 empezaron una serie de atentados que convertirán a Barcelona en “la rosa de foc”:

Paulino Pallas.

En Cataluña, solo entre 1892 y 1893 se habían producido 21 atentados. Por entonces existían unos 300 grupos anarquistas en la zona

En 1893 sucedió el atentado  de Pauli Pallas contra el general Martínez Campos (1892) Era un atentado hacia el estamento militar. Se había decretado la Ley Marcial y miles de anarquistas habían sido torturados o estaban en prisión.

El atentado del Liceo (1893) fue directamente a impactar en el “Sanctasanctorum”de la burguesía y tres años más tarde (1896) fue directamente a atacar al Clero con la explosión de una bomba durante la procesión del Corpus.

Santiago Salvador Franch nació en Castelserás, una pequeña villa del Bajo Aragón de unos 2000 habitantes (Calle Alta 55) en una familia de campesinos carlistas (1865).

Castelserás.

Se dice que el atentado del Liceo fue una venganza por el procesamiento y la sentencia de Pauli Pallars que antes de morir prometió venganza. ESTA ES SU HISTORIA

SANTIAGO SALVADOR

Era pariente del reconocido abogado bajo aragonés Antonio Salvador Valero que se había hecho popular durante la guerra carlista del Bajo Aragón. Un hermano de su padre es ahorcó en un olivo y un hermano de su abuelo, ultra devoto, tenía la obsesión de no vivir más de lo que vivió Cristo… de modo que al cumplir 33 cumpleaños se pegó un tiro.

Santiago Salvador.

El padre de Santiago sometía a contínuos maltratos a su esposa. Apunto estuvo Santiago Salvador de matarlo en una de aquellas riñas.

Ya en su pueblo los vecinos sufrieron la cólera del rebelde, violento e impredecible joven cuando amenazaba a los vecinos ricos si no le daban dinero. Castelserás, curiosamente, dio anarquistas radicales de renombre como  Antonio Zeperuelo, Mateu Ripoll y el propio Salvador que actuarán, sobre todo en Barcelona.

Tras matar a un cabo de resguardo junto a un amigo de Calanda , huyeron del pueblo pero no pudieron evitar ser detenidos, juzgados y presos en Castellote de donde consiguieron escapar.

A los 3 días de la ejecución de Pallars por su atentado a Martinez Campos, Santiago Salvador partió a Barcelona con dos compinches de Castelserás con la intención de robar el cuerpo del anarquista…Salvador ya había vivido ocasionalmente en Hostafrancs trabajando como camarero.

En la ciudad condal se casó con la mallorquina Antonia Colom Viçens con la que tuvo dos hijas. Para mantener a la familia se dedicaba al contrabando de sal y vino.

La Barcelona finisecular no dejaba de ser una ciudad provinciana, bastante puritana y muy clasista: las diferencias sociales eran una auténtica provocación.

El Liceo era el símbolo de la pujanza burguesa de Barcelona. Los ricos, con la excusa de la lírica, iban a cerrar negocios y dejarse ver, era, como dice Permanyer, la catedral de la burguesía.

Liceo, 1875

En el Liceo no sólo se representaban óperas, también se hacían bailes de gala, de disfraces, bailes de máscaras o puestas de largo de las señoritas de la alta sociedad barcelonesa…

Los palcos y antepalcos se compraban y eran como una extensión de la casa particular. Su decoración se encargaba a los mejores decoradores. Incluso algunos palcos tenían cocina para disfrutar del espectáculo merendando o cenando. Estaban también las llamadas “bañeras”,  palcos conectados con el escenario lo que daba lugar a contactos “secretos” con las artistas.

La gente solía entrar y salir del teatro en cualquier momento de la representación. Se vivía todo de una manera muy lúdica ajenos a ratos a lo que acontecía en el escenario.

EL DIA DEL ATENTADO

El 7 de noviembre de 1893 se abría la temporada 1893-94 del Liceo. Se inauguraba el restaurante y se iba a representar  Guillermo Tell, de Rossini.

Santiago tras pagar las 2 pesetas en la taquilla, entró en el teatro por la puerta de la calle Sant Pau que llevaba al 4 y 5 piso.

Subió hacia el quinto con dos bombas Orsini camufladas bajo la faja de la blusa y, para disimular, se echó por encima un tapabocas aprovechando la fuerte lluvia que está cayendo.

Esas bombas las había ideado el anarquista Felice Orsini. La primera la explosionó en París contra Napoleón III durante la representación de Guillermo Tell hacía 35 años. ¿Tenía alguna relación el atentado con la trama de la ópera, que escenifica la lucha contra la opresión.? No lo sabemos a ciencia cierta…

Eran las 22,15h, 3600 espectadores abarrotaban el Liceo. Se estaba desarrollando el segundo acto, un momento cumbre de la representación.

En un “visto y no visto” Salvador, tiró  dos bombas al patio de butacas cayendo la primera en el respaldo de la butaca 24 de la fila 13. Se vivieron momentos de pánico. El impacto reventó una de las dos grandes lámparas cayendo los cristales sobre los espectadores.

La segunda bomba cayó sobre el regazo de la señora Cardellach, y de ahí al suelo. Afortunadamente, no explotó. Ella, su marido y su hija habían muerto en la primera explosión, Le esposa de Santiago Rusiñol también resultó herida. Los muertos y heridos se situaron en el Salón de los Espejos. Murieron 10 hombres y 10 mujeres.

Joan Maragall, 3 años antes ya lo había anunciado: “algún día tendremos un susto”..  el día del atentado también él y su familia estaban en el Liceo aunque no se vieron afectados por el impacto.

Salvador consiguió huir del teatro gracias al caos…

Al día siguiente Barcelona era una ciudad triste. Todos los diarios publicaban las esquelas de las víctimas y condenaban el atentado, “El Noticiero Universal” acusaban a la policía de ineficaz. El día 10 a las 3 de la tarde, Santiago subió a lo alto del monumento a Colón para ver con perspectiva la larga comitiva del entierro desfilando por la Rambla con los 12 féretros de las victimas. Se cuenta que dijo :“lástima no tener más bombas!!.

La policía empezó a investigar quién había sido el autor del atentado. Fueron muchos los detenidos por sospechosos con antecedentes anarquistas, que solían reunirse en una taberna situada en el número 185 de la calle Diputació, frecuentada por algunos líderes del movimiento.. Santiago Rusiñol nos dejó unos dibujos de ellos…

Santiago Salvador huyó a Castelserás. En Hijar se enteró que su primo Julio Sancho vivía entonces en Zaragoza. Sin pensárselo dos veces fue hacia allí para refugiarse. (calle de San Ildefonso 23 2 piso, frente a la Iglesia del Salvador)

Al mismo tiempo el inspector Magallón, de Castelserás, su pueblo, leía las noticias del atentado sospechando que el tal Santiago Salgado tal vez se refiería a Salvador. Escribió a Castelseras, a un hermano del presunto culpable averiguando que Salvador estaba en Zaragoza alojado con su primo. Inmediatamente se lo comunicó a la policía.

Lo detuvieron el 1 de enero de 1894. Iba armado con una pistola y al ser descubierto dijo !soy anarquista, mueran los burgueses, viva la anarquía! Y acto seguido se pegó dos tiros con una pistola de 15 cm: en el abdomen y el costado derecho cerca de la cadera. Bajo la almohada encontraron también un frasco con veneno.

En la comisaria, fue interrogado por el inspector Magallón y Santiago Salvador confesó ser el autor del atentado. Se le llevó al hospital con una herida de 11 cm con pronóstico grave.

Acabó en la cárcel de la Reina Amalia llamada coloquialmente cárcel d´ Amalia. (Amalia era la tercera esposa de Fernando VII, rey que implantó la pena a garrote vil).

En la cárcel, en un primer momento, se le recluyó en la enfermería y más tarde a la zona común de reclusos, de lo cual se quejó por sus instalaciones.

En la prisión se declaró arrepentido adjurando del anarquismo y aceptando el catolicismo. Empapeló las pared de su celda con estampas, devocionarios y crucifijos lo que le granjeó ciertas simpatías en ámbitos de católicos integristas.

Cuando llegó el sacerdote para confesarlo y viendo que su estratagema no lo salvaría del garrote vil grito: ¡viva el Anarquismo!.

La ejecución se iba a llevar a cabo en la plaza dels Corders, hoy plaza Folch i Torres. Las ejecuciones eran un espectáculo público muy apreciado. Llegaron gentes de toda Cataluña para ver al “monstruo”. Se habilitó transporte público anunciando su trayecto; “al patíbulo por dos reales”. Los burgueses curiosos ya lo habían visitado en la prisión.

A las 8 de la mañana del 21 de noviembre de 1894 Santiago Salvador iba a ser ejecutado aunque ya desde las 6 de la mañana había gente en la plaza guardando sitio para ver de cerca el acto.

El reo debía morir a garrote vil y su cadáver debía ser expuesto hasta la puesta de sol.

Tomó fuerzas y volvió a gritar: “¡Viva la anarquía! ¡Mueran todas las religiones!”. Y empezó a cantar las primeras estrofas de un himno revolucionario. Luego, dirigiéndose a Nicomedes, el verdugo que accionaba el garrote en torno a su cuello, agregó: “No me aprietes tanto, que me haces daño”. Instantes después, Salvador dejaba de existir.

Nicomedes Méndez era el verdugo oficial de la ciudad (entre 1877 y 1908). Era, curiosamente, un dicharachero vecino del barrio de La Salud y cultivador de rosas en sus ratos libres. Por la ejecución recibió 20 duros.

Tras el atentado se suspendió la temporada de óperas, se rehabilitó el Liceo y en enero se abrió de nuevo y durante un tiempo, sólo se hicieron conciertos. Todos los burgueses se situaban en la zona evitando la zona izquierda, donde habían caído las bombas. Los asientos donde hubo víctimas quedaron sin ocupar durante algún tiempo…

Dos anécdotas: Gaudí, en la capilla del Rosario de la Sagrada Familia muestra la escultura de un extraño niño portando una bomba Orsini

Nuestro amigo Jesús Fráiz creador de la web “La Barcelona de antes” no ha aportado la siguiente información: Durante la guerra civil se puso el nombre de Santiago Salvador.


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Trataron el tema de la bomba Ignaci Agustí en su novela Mariona Rebull o su homónima cinematográfica de Jose Luis Saenz de Heredia.

AGRADECIMIENTOS

andalan.es

Cándido Marquesán Millán

Fotos: AFCEC

EL ATENTADO DEL LICEO

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