el-molino

El Molino vió nacer muchas estrellas del espectáculo como Granito de Sal, Condesita Zoe o Lola Montiel durante la primera mitad del siglo XX o Maty Mont o la Bella Dorita, la reina del Paralelo entre los 40 y 50.

Maty Mont

Quién no recuerda también a Antonio Vargas, Mirco, o a Johnson, haciendo de contrapunto a la super vedette .

A Escamillo a Pipper, Gardenia Pulido, Pastora Reyes, a Mary Mistral su figura principal En la década de los ’60- ’70.

o a la super vedette Yvette René, francesa, sobrina nieta de Maurice Chevalier

Más tarde llegaron Amparo Moreno, Loles León, Lita Claver, “La Maña” que, de segunda vedette del teatro Victoria, (1967) llegó al Molino para consagrarse como gran super vedette durante 11 años.

O a Yolanda Ramos o la cantante de fados Misia (de ascendencia catalana) que hizo sus pinitos en la sala como bailarina…

Escamillo
Amparo Moreno. Fotografía de José Gonzalvo Vivas.

Y Merche Mar que había empezado en la Bodega Apolo y el representante S. Bertran la llevó al Molino. Debutó con 13 años tocando el acordeón, cantando y bailando hasta que la mítica directora del local, Doña Vicenta la encumbró como primera figura. (2010 a 2017).

Merche Mar.
Christa Leem

a Christa Leem, que elevo el streptease a la categoria de arte con su cuerpo desnudo…

Os vamos a contar la historia del Molino, el mítico cafe-concert:

EL PARALELO

El primer local de espectáculos que se inauguró en la Avenida del Marqués del Duero (como se llamaba a la futura Avda. del Paralel) fue el Circo Español Moderno en 1892 .

Circo Español Moderno

Seis años más tarde abrió la antigua “Pajarera Catalana”, antecesora de El Molino y poco después ya había en la avenida 9 teatros y 11 cafés cantantes .

LA SALA EN SUS INICIOS

La sala originaria no era más que una barraca de madera que funcionaba como tasca . Estaba situada en la calle Vila Vilà esquina con la calle Doctor Rosal (equivocadamente se le llama Rosser como si la traducción catalana viniese de la planta de la rosa, en vez de un apellido).

Su propietario, harto de su clientela de marineros borrachos y obreros escandalosos aprovechó la ocasión para venderla por cien pesetas, poco más de medio euro, a un andaluz recién llegado a Barcelona.

LA PAJARERA CATALANA

Y abrió la sala 1898 cambiándole el nombre por el de “La Pajarera Catalana”, un pequeño local con un tablao de tres metros que presentaba cuadros flamencos a cargo de jovencitas andaluzas con deseos de triunfar en el mundo del espectáculo.

Ninguno de sus “artistas” cobraba sueldo. Ellos mismos tenían que traer su vestuario. El empresario sólo les ofrecía pan y vino y cama… en unas literas detrás del escenario.

Para llamar más la atención, el propietario incluyó en el espectáculo al ventrílocuo Caballero Felip y a un transformista que contaba chistes verdes…

Se abrió también un servicio de restaurante a la carta… y un servicio nocturno de coches de alquiler para atraer clientes desde el Pla de la Boquería hasta el local.

GRAN SALON DEL SIGLO XX

Otro pequeño empresario compró el local abriendo en 1905 como Gran Salón del Siglo XX. Se representaban variedades y al comprar un proyector de cine Gramphone Gaumeont, el primero que se instaló en España, presentaba también sesiones de cine.

PETIT PALAIS

En 1908 otro cambio de dirección rebautizó la sala como “Petit Palais” ofreciendo versiones a la española de los espectáculos que triunfan en París.

PETIT MOULIN ROUGE

Joaquim Raspall

Dos años después (1910) Antoni Astell (1913-1936) decidió renovar totalmente el local encargando las obras al arquitecto Manuel Joaquim Raspall (discípulo de Domènech i Montaner) quién tiró la infraestructura de madera para construir el edificio de obra, darle un toque modernista y mejorar su fachada. Era el “Petit Moulin Rouge”.

MOULIN ROUGE

Durante un corto tiempo (1916) el local dejó de ser un lugar de espectáculos para convertirse en la sede de la Unión Patriótica Española fundada por Miguel Primo de Rivera. Para reabrir poco después como “Moulin Rouge”.

Sede de Unión Patriótica Española.

y en vísperas de la Exposición Internacional de 1929 y para darle un toque de “internacionalidad”, Antoni Astell encargó al arquitecto Josep Alemany i Juve la transformación de la fachada construyendo una nueva sobre la anterior añadiéndosele el molino con aspas, emblema del famoso “Moulin Rouge” de París.

Durante la Guerra Civil el sindicato de la CNT se encargó de la gestión y programación de la sala. El sindicato igualó todos los sueldos: cobraban lo mismo las vedettes, los camareros o los electricistas.

FRANCISCO SERRANO Y VICENTA FERNADEZ, PROPIETARIOS

Desde 1936 Francisco Serrano y su esposa Vicenta Fernández, propietarios del Bataclán (1924), otra sala del Paralelo, compraron el “Molino” logrando atraer un público más selecto…Y permitieron el estraperlo de penicilina entre las butacas más discretas.

El Bataclán.
Francisco Serrano y Vicenta Fernández.

EL MOLINO

Con la dictadura franquista el régimen obligó a castellanizar el nombre y suprimir la palabra “rojo” desde entonces ha quedado como “El Molino”.

Se pagaron muchas multas por no cumplir las normas de decencia. Para sortear la censura, cada vez que llegaba un censor, el portero advertía a las artistas encendiendo una luz roja para que moderasen su actuación.

En los años cuarenta el Molino era el teatro más famoso del Paralelo por sus espectáculos picantes y transgresores. La Bella Dorita, la reina del Paralelo era su estrella indiscutible.

Después llegó Jhonson, Escamillo y Pastora Reyes, la dama de la canción española con su revista “Diosas del Olimpo”.

LOS AÑOS SESENTA

En los ´60 la sala no estaba en su mejor momento… se enfrentó a un embargo pero Doña Fernandita, viuda del propietario (muerto en 1970), supo ajustar gastos y llevar bien las cuentas.

Con la muerte de Franco y el inicio de la democracia la crisis del Paralelo era más que evidente. La nueva libertad sexual dejó un tanto desfasados a los espectáculos picantes.

Las nuevas generaciones ya no iban al Molino. El Paralelo no formaba parte de su memoria colectiva.

RICARDO ARDEVOL

El gran empresario del espectáculo Ricardo Ardevol compró y regentó el Molino de 1981 a 1994. Él fue quien hizo girar de nuevo las aspas del viejo molino.

El Molino fue manteniendose hasta mediados de los años 90 cuando empezaron a cerrar definitivamente muchas de las salas del Paralelo…

El 14 de noviembre de 1997 Merche Mar actuó En la última función de la sala con su espectáculo “Pluma y peineta” .

NUEVA E INCIERTA ETAPA EN EL SIGLO XXI

Conscientes del valor sentimental de El Molino la empresa Ociopuro reformó el local (2006-2010) y adaptó su programación a los nuevos tiempos.

Sólo la fachada de Raspall con el mítico molino de Alemany se mantuvo. El edificio tiene ahora cinco plantas, y se excavó una planta subterránea donde se ha situado la cocina y almacén. La tercera planta acoge ahora una terraza y un bar.

Elvira Vazquez , supervisora de la sala reabrió sus puertas el 18 de octubre de 2010 para ofrecer espectáculos de music-hall, teatro, flamenco, burlesque o revista mientras se cenaba o se tomaba una copa.

Su primer espectáculo fue “Made in Paralel”, un recorrido por la historia de El Molino y sus diferentes artistas.

Al final la empresa Ociopuro vendió el inmueble por más de 15 millones de euros pero siguió explotando el espacio con un contrato de alquiler.

http://musichalldebarcelona.blogspot.com/2017/01/maleni-quiroga.html

FUENTES CONSULTADAS PARA LA REALIZACIÓN DE NUESTROS VIDEOS:

EL MOLINO, Historia viva del Paralelo.

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