La historia del Palau Robert de Barcelona, está ligada a los dos de los hombres más ricos de España: El marqués de Salamanca y Julio Muñoz Ramonet.

EL MARQUÉS DE SALAMANCA

José Salamanca  Llegó a ser ministro de Hacienda y, por un breve periodo de tiempo, presidente del Gobierno. Sin embargo, no pasaría a la historia como político sino como inversor: controlaba el monopolio de la sal (1839-).

En San Sebastián, fue promotor de su ensanche y en Madrid, del barrio de Salamanca, del tren Madrid-Aranjuez, (el tren de la fresa) y el Canal del Duero. ¡Era el hombre más rico de España! Llegó a tener una fortuna de 300 millones de reales.

En Barcelona, compró (1860) unos terrenos donde encargó construir siete torres con jardín en la parte alta del Paseo de Gracia.  Fueron las únicas viviendas que respetaron la normativa del Pla Cerdà.

Al arruinarse, esas propiedades pasaron a manos de su acreedor, el Crédito Mercantíl. Uno de sus principales accionistas era Agustí Robert i Gorgoll (1851-1929). Al morir, su hijo Robert Robert i Surís compró los solares vecinos para edificar un palacete.

Joan Martorell i Montells fue uno de los alumnos de la primera promoción de arquitectos que salieron de la Escola de Arquitectura de Barcelona (1876). Acababa de concluir las obras del Banco de Crédito Mercantil. Presentó un proyecto para el palacio…pero a Robert Robert no le convenció por lo que convocó un concurso internacional que ganó Henri Grandpierre, con un diseño neoclásicoimperial huyendo del Modernismo imperante en Barcelona.

Joan Martorell se ocupó de las obras(1897-1904) para las cuales se utilizó piedra del Montgrí, cuna de la familia. Del jardín, se encargó el director municipal de jardines Ramón Oliva, que diseñará también los de la Plaza Cataluña.

El 25 de octubre de 1908 en Palacio se organizó una cena de gala con baile en honor al rey Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia que, por aquellos días estaban en Barcelona en visita oficial. Asistieron 500 invitados ilustres.

Robert i Surís murió en 1924. El siguiente propietario fue su hijo Joaquín de Robert i Carles, II Conde de Torroella de Montgri.

La Familia vivió durante un tiempo aquí, hasta que se trasladaron al piso de su esposa en la calle Balmes (1931). En el Palacio quedó el servicio y se puso en venta…pero nadie lo compró…

En 1936, Josep Tarradellas incautó la propiedad y la convirtió en sede de la Consellería de Cultura de la Generalitat. Al final de la guerra, durante unos meses, el palacio se convirtió en la Jefatura de los Servicios de Ocupación creada para controlar el gobierno civil y militar. También fue la sede de la recaudación de donativos de joyas para, una vez fundidas, convertirlas en moneda que se ingresaba en el Banco de España.…

… hasta que la propiedad volvió a sus propietarios (1940) y se creó una sociedad civil para explotar el inmueble. La idea era construir un lujoso complejo con hotel, teatro, cabaret e incluso un frontón que iba a diseñar Francesc de Paula Nebot, se iba a llamar “The Lido”… pero el proyecto no se llevó a cabo.

 Al final el Palau Robert fue vendido (1945) por doce millones de pesetas a Julio Muñoz Ramonet, el segundo protagonista de ésta historia.

JULIO MUÑOZ RAMONET

Julio, (1916-1991) consiguió triunfar junto a su hermano con el estraperlo del algodón. Llegó a ser uno de los principales algodoneros del país.

Su madre, Florinda, era sobrina del propietario de los almacenes “El Barato” (1909), Salvador Sindreu. En el establecimiento se enamoró de un dependiente granaíno, Serafín Muñoz. Contradiciendo a su familia, Florinda decidió casarse con él (31/8/1910). Tuvieron 4 hijos: Alvaro, Mercedes, Diego y Julio.  

Los Ramonet empezaron trabajando en “El Barato” pero enseguida fueron abriendo muchos pequeños telares y una fábrica de medias en la Gran Vía. A la muerte del padre (1941) los hijos siguieron con los negocios.

Fueron comprado fábricas textiles arruinadas a precio de saldo para hacerse con los solares. Compraron Can Batlló (1943), (28 millones de pesetas) y la Unión Industrial Algodonera (1943) de Rómulo Bosch Catarineu (1950). Con ésta adquisición quedó como propietario de su impresionante colección de arte que había puesto como aval.

Julio Muñoz nunca fue aceptado por la alta sociedad barcelonesa. Se dejaba ver en locales de noche  lujosos , como Rigat o La Parrilla del Ritz.

En 1941 se decía que Julio Muñoz ganaba un millón de pesetas al día y que encendía los puros con billetes de mil pesetas!. Se hizo popular la expresión “en el cielo Dios y en la Tierra, los Muñoz”.

Su interés por el arte como inversor lo llevó a comprar la impresionante colección del industrial textil Romulo Bosc Catarineu (1950). Adquiría obras góticas, románicas y pinturas de Marià Fortuny, Anglada Camarasa, Francisco de Goya, el Greco y Luis Paret y Alcazar. ¡La suya fue una de las colecciones de arte más importante de Cataluña!

En 1946 Julio Muñoz Ramonet se convirtió en el hombre más rico de España al casarse con Carmen, hija de Ignacio Vilallonga, propietario del Banco Central que acababa de absorber al Banco Hispano-Colonial y la Banca Arnús.

Julio Muñoz Tenía fama de mujeriego. Fue sonada su relación con la famosa prostituta Carmen Broto, la mujer más deseada de Barcelona, una guapa aragonesa teñida de rubio a lo Veronika Lake o a lo Jane Mansfield, Cuando Julio se dio cuenta que hacía negocios con sus amigos a sus espaldas…decidió dejarla.

El cuerpo de la rubia se encontró semienterrado en un huerto de la calle Legalidad, donde hoy está ésta gasolinera (11/1/49). Se dijó que la mataron para robarle las joyas… pero muchos poderosos querían que su boca callase para siempre…sabía demasiado…

Los hermanos Muñoz compraron un terreno junto al Palau Robert para construir (1950) un bloque austero donde se instalarían las oficinas de sus negocios: La Torre Muñoz. De las obras se encargó el arquitecto Raimon Duran i Reynals. Sabía la importancia de los contactos. Se hizo amigo del general McArthur durante los encuentros bilaterales entre Estados Unidos y España. De él obtuvo una licencia para que sus aseguradoras pudiesen trabajar en Japón.

Su decena de industrias textiles ocupaban a 45.000 trabajadores. En 1959 las agrupó en una sola sociedad, el consorcio algodonero “UNITESA

Julio había diversificado sus negocios. compró bancos en Suiza, Andorra e Italia. Tenía sociedades en Panamá, Estados Unidos, Isla de Jersey, Luxemburgo, Filipinas, Tailandia…

o en la República Dominicana, donde tenía por socio al dictador Trujillo.

En Barcelona se había hecho con el Palau Robert, el Hotel Ritz y el palacete del Marqués de Alella (1945)su residencia privada proyectada (1912-14) hacia años por Lluís Sagnier , con pinturas de Jose Mª Sert y con jardines firmados por Forestier… Todo un museo…

También administraba los almacenes El Siglo y El Águila.. que curiosamente, en sus horas bajas, como El Barato …se incendiaron… Ramonet por supuesto,  cobró seguro…!

Todo empezó a torcerse al divorciarse de su esposa. Su suegro, antes aliado, ahora era un enemigo para sus negocios.

No supo adaptarse al “Plan de Estabilización de la Economía del Gobierno” y con la crisis textil fueron cayendo sus fábricas. Unitesa quebró.

Se liquidaron el Banco de Navarra, la Banca Coca y del Banco de los Pirineos. Las autoridades helvéticas intervinieron sus bancos en Suiza y le detuvieron por no tener su residencia en regla.

El Palau Robert fue a parar en manos del Banco Central. En 1981, cuando la entidad sufrió el famoso atraco, el Palau Robert fue adquirido por la Generalitat. Cuatro años después, el juez Baltasar Garzón destapó (1985) todos sus trapicheos de Ramonet en la quiebra de su Compañía Internacional de Seguros. Tenía un agujero de 4000 millones de pesetas.

La Audiencia Nacional lo acusó de estafa y falsedad documental… pero Ramonet ya estaba planeando instalarse en Suiza junto a su amante Maruja. Residió en el hotel Kellenhoff de Bad Ragaz hasta su muerte (1991). 

Repartió su fortuna entre sus cuatro hijas y su amante, Maruja… y se creó la Fundación Julio Muñoz Ramonet (1994) para cumplir la última voluntad del empresario:

Legaba a la ciudad de Barcelona el Palau Robert, y el Palau de Alella con todo su contenido para crear un museo. El problema vino cuando el Ayuntamiento entró en la finca y apenas encontró obras de arte. La mayoría había desaparecido. ..y empezaron unos pleitos interminables.

El palacio del Paseo de Gracia, fue adscrito al Departamento de la Presidencia, se abrieron sus jardines al público (1998) y en 1997 abrió sus puertas a los barceloneses como Palau Robert. En 2003 se transformaron sus antiguas cocheras y el jardín eliminando el muro que lo ocultaba ante la ciudad.

Hoy, en el Palau Robert es un  centro cultural con exposiciones temporales.

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http://palaurobert.gencat.cat/

https://ajuntament.barcelona.cat/

labarcelonadeantes.com

barcelofilia.blocspot.com

En Panamá, se encuentran las sociedades Proinvest Enterprises INC, creada en 1971, Contram Company Inc, creada en 1952, Sociedad Europea de Financiación SA (SEF), creada en 1963, y American Trading Company Inc, creada en 1947. Las cuatro fueron formalizadas a través del bufete Arias, Fábrega & Fábrega.

En Estados Unidos, apareció la compañía Carum Trading Inc, son sede en Nueva York. En la Isla de Jersey, figura también la sociedad Securities Investments & Participations Ltd. En Filipinas, la familia descubrió que tiene dos compañías aseguradoras: Capital Insurance & Surety Co y Capital Life Assurance

otra empresa en la propia Suiza, Securities Investiments Inc, con sede en Ginebra. 

Factura de la tienda de Industrias Muñoz que tenía en la Rambla de Cataluña, 77. Indica que tenía fábrica en la Avda. Virgen de Montserrat.

EL PALAU ROBERT, SU HISTORIA

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