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El Torín fue la primera plaza de toros estable que se construyó en Barcelona.

Hasta entonces sólo se habían instalado algunas plazas itinerantes de madera en lugares que, por su amplitud, lo permitían: en el Born, el Pla de Palau, en la plaza del mercado de Sant Andrés del Palomar (aún no anexionado a Barcelona) o en Els Camps Elisis del Paseo de Gracia.

La primera corrida de toros de la que se tiene noticia en Barcelona data de 1587, durante el reinado de Juan I “El Cazado” .

Se celebró en la Plaça del Rei, pero no fue hasta principios del siglo XIX cuando la fiesta de los toros empezó a ser verdaderamente popular.

El primer “Torin” se edificó en 1802 fuera del Portal del Mar, concretamente sobre unos huertos conocidos popularmente como L´ Hort d´en Bacardi propiedad de Baltasar de Bacardí, comerciante enriquecido gracias a sus fábricas de indianas y que dará nombre al pasatje Bacardí, abierto a mediados del XIX por su hijo Ramón de Bacardí i Cuyàs.

Tiempo atrás en el solar se dejaban pudrir a los animales muertos y a los ajusticiados. Posteriormente fue sede del matadero de Barcelona.

El segundo “Torín” se construyó el año 1834 casi al lado de la antigua plaza.

Era propiedad de la Casa de la Caritat.

Por concesión real, los espectáculos estaban en manos de las casas de beneficencia en exclusividad para que, con su explotación, pudiesen llevar a cabo sus obras de caridad tan necesarias en aquellos tiempos por eso la Casa de la Caritat era la beneficiaria última de El Torín.

El Antic Hospital de la Santa Creu administraba el Teatre de la Santa Creu (conocido después como el Teatro Principal, en las Ramblas).

La concesión para construir la plaza de toros «El Torín» se dio a los socios Vilaregut (co-propietario de la empresa textil “Bonaplata” ), Deocon y Coll a cambio de una renta anual para la propietaria, la Casa de la Caritat, de 1500 duros y un tanto por ciento de los beneficios para el cuidado de sus enfermos.

Las obras fueron dirigidas por Frederic Montseré i Domenech (arquitecto prestigioso que formó parte de la Comissió de l´Eixample) que la edificó en sólo dos meses.

Su aforo era para 12000 espectadores y la construcción costó 360.000 pesetas.

El Torín

En la primera corrida torearon Juan Hidalgo y Manuel Romero y el famosísimo picador Francisco Sevilla que vino de Madrid en un coche de caballos de la Empresa de las Reales Diligencias acompañado de la Condesa de Montijo con sus dos hijas que con el tiempo serían la primera Duquesa de Alba y la segunda Emperatriz de Francia. Ellas viajaban a París huyendo de la epidemia de cólera morbo que asolaba la ciudad de Madrid.

El Torín.

UN CLIMA POLITICA Y SOCIALMENTE CRITICO

En 1835 España estaba en plena guerra carlista . La Iglesia estaba alineada con la derecha política y el descontento social era más que evidente, Mendizabal amenazaba con la expropiación de los bienes de la Iglesia…

Sería la mala situación económica, el descontento político, el miedo a la perdida de trabajo a causa de la mecanización de la industria o todo ello junto lo que confluyó para que se desencadenase una inesperada catástrofe, un hecho inesperado que marcó la historia de la plaza casi recién entrenada y la urbanización posterior de Barcelona.

Buena parte de los frailes estaban de parte del bando carlista , se les insultaba llamándoles “garrapatas” e incluso algunos recibían pedradas.

Por esos días en Reus hubo un motín contra los frailes que se extendió rápidamente entre las clases populares, el desencadenante fue el asesinato de cinco militares a mano de los carlistas con la complicidad de los conventos, cerca de Reus.

EL DIA «D» EN BARCELONA

El 25 de julio hubo corrida y en las gradas no se hablaba más que del asesinato de los militares.

destrucción en el Torín

Los toros resultaron tan mansos que provocaron la indignación de los aficionados tras salir el quinto toro.

En el Torín, los aficionados ,viendo la mansedumbre de los toros, tiraron al ruedo los pañuelos, luego sombreros, después las sillas.. la violencia fue creciendo de forma exponencial.

destrozaron la plaza, y mataron a palos al último toro al que arrastraron hasta las Ramblas donde se sumaron a la “bullanga” vecinos de todos los puntos de la ciudad,

La noche fue larga: un grupo de exaltados quemaron una caseta de “burots”, donde se cobraban los impuestos de entrada de mercancías a la ciudad,

Se sospecha que también azuzaron la violencia algunos miembros de ciertas sociedades secretas muy activas en aquellos años , liberales descontentos con el régimen del Estatuto Real y, tal vez, también algunos empresarios textiles que deseaban hundir los negocios de Vilaregut, uno de los socios fundadores de la plaza, por haber obtenido subvenciones especiales del gobierno haciéndole con ello al gremio, competencia desleal…

LA QUEMA DE LOS CONVENTOS DE LAS RAMBLAS

Después, con el liberal Manuel Rivadeneyra al frente de la turba fueron a quemar los conventos que encontraban a su paso:

Los monjes fueron socorridos por el ejército y la milicia urbana, que los recogió para que no los matasen. Se los trasladó al castillo de Montjuich, aún así, fueron asesinados 16 monjes en la ciudad.

Ningún sacerdote ni ninguna monja sufrió daño alguno, ni siquiera se robó ninguna iglesia, la ira iba dirigida exclusivamente a los monjes.

Ni el Ayuntamiento ni el ejército ni los bomberos hicieron nada por aplacar la ira de los barceloneses, sólo al día siguiente se tomaron algunas medidas para restaurar el orden público: ordenaron la disolución de los grupos de alborotadores y cerraron las puertas de entrada a la ciudad.

La revuelta se extendió rápidamente por Cataluña y duró días.

El 5 de agosto la masa de trabajadores descontentos incendió, en un acto de ludismo, la mayor fábrica de de hilaturas de la ciudad, la Bonaplata, Rull, Vilaregut y Cia que ocupaba a unos 700 obreros.

Los obreros, que desconfiaban de las nuevas máquinas pensando que les quitarían su trabajo, destrozaron las máquinas de vapor. No fue casual que Vilaregut era uno de los propietarios de la plaza El Torin y de la fábrica de hilados.

La misma noche del incendio de la Bonaplata se incendió también en la calle del Perill El Vapor Vell de Gràcia, la primera fábrica de blanqueo de algodón propulsada por vapor, propiedad también de Joan Vilaregut.

La destrucción del Vapor Bonaplata detuvo durante cinco años la generación del vapor en la industria textil.

El nuevo gobernador militar de Barcelona, el general Bassa fue también asesinado , su cadáver fue tirado por un balcón, arrastrado por las calles y, finalmente quemado.

El Torin siguió hasta el año 1841 sobre todo presentando espectáculos de acrobacias, saltimbanquis y globos aerostáticos o “bombas” como se les llamaba coloquialmente,…

LAS ASCENSIONES EN GLOBO

En Barcelona, las plazas de toros eran también utilizadas para otros usos diversos como circos ecuestres, acrobacias, pantomimas, cine, ópera, o espectáculos de globos aerostáticos que también se exhibían en el parque de la Ciutadella. El Torín fue uno de los puntos de referencia para exhibir ascensiones de «bombas», como entonces se las llamaba.

Interior de El Torín.

El primer aeronauta que actuó en Barcelona fue el italiano Vicente Lunardi que llegó en 1802.

Ascendió con su globo desde unos huertos de la actual calle Nou de la Rambla.

Repitió la hazaña el 5 de noviembre de ese año en el Torín para celebrar la visita del rey Carlos IV y su esposa.

Hacía tal ventolera que el aire se lo llevó 400 m. Mar a dentro, pese a ello, el espectáculo fue un gran éxito.

Otros “aeronautas” se hicieron famosos a su paso por Barcelona como Mr. Arban que, en una ascensión, el globo se perdió y nunca se recuperó su cuerpo, o Mr.Grémon u Orlandi y el Capitán Joan Budoy

Cuando el público dejó de vibrar con los espectáculos de globos aerostáticos. A François Mayet se le ocurrió colgar un trapecio al globo haciendo acrobacias desde el aire y después muchos le imitaron.

JOAN CAMPRUBI, EL CAPITAN VILAREGUT

Al morir éste fue sustituido por Joan Camprubí, barcelonés nacido en 1868 que con su trapecio colgado de un globo de aire caliente, que llamó Barcino, volvió a entusiasmar al público.

Vestía de marinero , portaba un gran moustache y se hacía llamar “Capitán Vilaregut”. A pesar de su éxito, el empresario Vilaregut no lo llegó a contratar nunca como figura fija de la plaza por lo que se dedicó a actuar en las fiestas mayores de pueblos y ciudades de España.

Al casarse con una costurera de una fábrica textil de Sant Gervasi no quiso tentar más a la suerte y se dedicó a la limpieza exterior de las oficinas de los modernos edificios de la Vía Layetana.

También fue un gran pesebrísta, sus espectaculares dioramas eran muy conocidos, incluso se pagaban 10 céntimos por verlos. Murió a los 70 años durante la guerra civil.

LA PLAZA EN LA EXPOSICION DE 1888

El 29 de junio de 1850 se reabrió la plaza con los toreros El Chiclanero y El Salamanquino.

Durante la Exposición de 1888 el Torín se integró en la ruta de los pabellones .

La plaza fue inspiración para Ramón Casas para su serie de pinturas de tema taurino y aquí nació la tradición de acompañar las ovaciones del público con una banda de música.

LLEGA EL SIGLO XX

Con el cambio de siglo, en 1900, se construyó la plaza de Las Arenas , también al lado unos terrenos del Matadero Municipal y junto al turó de la Vinyeta sobre el que se ahorcaban a los reos.

cartel anunciador

Con la aparición de Las Arenas, la plaza del Torin fue un tanto relegada.

Al Torín se la conocía como “la plaza antigua” y su última corrida fue el 23 de septiembre de 1923 toreando los Hermanos Hidalgo.

En 1914 se construyó la tercera plaza de toros de la ciudad: L´Esport obra del novecentista Joaquim Raspall pero 2 años más tarde será nuevamente remodelada por Ignasi Mas i Morell en estilo neomudéjar i bizantino rebautizándola como La Monumental.

En 1945 el terreno donde se había asentado El Torín fue vendido a la empresa Catalana de Gas que la derruyó para crear un campo de fútbol para sus empleados.

Demolición de El Torín.

Desde el año 2012 una ley prohíbe las corridas de toros en Cataluña.

Hoy en día, donde antes estuvo El Torín hoy encontramos unos jardines.

FUENTES CONSULTADAS PARA LA REALIZACIÓN DE NUESTROS VIDEOS:

EL TORIN, la primera plaza de toros de Barcelona.

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