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En éste nuevo capítulo de Barcelona Memory vamos a viajar en el tiempo y, por unos minutos, vamos a adentrarnos en la alta sociedad burguesa para descubrir cómo eran sus vacaciones.

El impacto de la industrialización del vapor había creado una Barcelona de obreros. Sus patronos pertenecían, sobre todo, a una burguesía compuesta de industriales de primera y negociantes de segunda.

Muchos eran “americanus” … indianos que volvieron a Barcelona tras la independencia cubana. Se dedicaron a invertir en la ciudad y convirtieron una Barcelona provinciana en una ciudad cosmopolita… a costa de explotar en sus fábricas al 90% de la población.

Ellos vivían a todo tren. Algunos eran “nobles de siempre” que vivían de las rentas de sus tierras y sus inmuebles, como los barones de Maldà y los de Segur, los marqueses de Alfarrás, de Castelldosrius, los Castellvell o los de Sentmenat.

Pero la mayoría eran nuevos ricos que se habían hecho a sí mismos. Como decía Eusebi Güell: “ ahir pastors,  avui senyors” (ayer pastores, hoy señores).. los Rocamora, los Elizalde, los Juncosa, los Batllo, los Ametller, , los Güell, el marqués de Comillas, los Sagnier, los Xifré,  los Bacardí, los barones de Quadras, los marqueses de Gelida o el Baró de Viver. Todos se conocían y frecuentaban los mismos ambientes que ahora vamos a conocer.

LAS ZONAS MAS EXCLUSIVAS DE LA BURGUESÍA

El antiguo Camino de Jesús que iba del Portal dels Orbs, la actual Puerta del Ángel, a la villa de Gràcia se empezó a urbanizar (1827) para convertirlo en un amplio paseo que albergó jardines y espectáculos incluso un parque de atracciones, los Campos Elíseos…en lo que será el Paseo de Gracia.

Los Campos Elíseos en el actual Paseo de Gracia.
Familia Batlló

Pero con los años, algunos fueron cayendo uno a uno bajo garras de la especulación. Los pisos eran más rentables que los jardines.

En el nuevo centro se establecieron las mejores tiendas de la élite económica, las oficinas de negocios y sus residencias, encargadas a los mejores arquitectos y decoradores, todos amigos o conocidos: Puig i Cadafalch, Enric Sagnier, Elies Rogent, Domènec i Muntaner

Los inmuebles llevaban el nombre de sus propietarios… pero a los barceloneses no les costó ni un minuto ponerles motes: la casa Batlló era la casa dels ossos, (la casa de los huesos) , la Casa Milà, la Pedrera y la casa Terrades, la casa de les punxes (la casa de los pinchos).

LAS VACACIONES DE LA ÉLITE BURGUESA

Vallvidrera

Toda familia con posibilidades podía disfrutar de una segunda residencia en el campo.  Ya desde los años de las epidemias muchas familias tenían torres en Horta, Vallvidrera, La Bonanova o Sarrià.

Desde que en 1848 Miquel Biada nos trajese la línea de tren Barcelona a Mataró, se acortaron las distancias para pasar unos días en el balneario de Caldetas, que puso de moda el verano de 1888. Otros preferían el de la Puda, en las faldas de Montserrat.

Caldetes

O a S´Agaró, un pueblo de vacaciones estivales urbanizado por Rafael Masó i Valentí a principios de siglo.

En invierno lo más de lo más era ir a esquiar a Ribes de Fresser… o a Camprodón donde muchos industriales catalanes tenían residencia.

El gusto por lo exótico sólo estaba al alcance de unos pocos. Cuando se abrió la tumba de Tutankamon, Isabel Llorach estaba allí. Isabel era la chica más rica y moderna de la ciudad. Una auténtica flapper internacional.  Por sus fiestas privadas pasaron los personajes más importantes de su tiempo y en una de sus fiestas dio a conocer a la burguesía barcelonesa a Carlos Gardel.

Otra niña bien era la hija del Doctor Andreu, Madronita. Le encantaba conocer mundo y registró todos sus viajes con su cámara de cine.

REUNIONES PRIVADAS

Los señores de la ciudad eran de derechas aunque sus hijos se declarasen bohemios y anarquistas.  

Se reunían en el Ateneu, en el Cercle Artístic del Liceo… y muchos de ellos, a principios del siglo XX se aglutinaban en la Lliga Regionalista (1901) cuyos miembros solían verse en el Parque Güell…  celebraban muchos de sus banquetes en el Casino de la Rabassada y, años después, en el hotel Ritz, edificado sobre el desaparecido Teatro Calvo Rico.

Círculo Ecuestre

Las señoras de la élite burguesa tenían también sus reuniones, pero mucho más privadas. Las más piadosas ocupaban su tiempo con labores de beneficencia. Una de las primeras en ceder parte de su patrimonio al auxilio de los niños pobres fue Dorotea de Chopitea, que incluso trajo de visita a Barcelona al que será San Juan Bosco.

El futuro San Juan Bosco en la finca de Marti-Codolar.

Esta burguesía supo disfrutar de la vida, no ocultaba su estatus, todo lo contrario… pero todo cambió con la llegada de la izquierda al poder, en la II República… desde entonces prefirieron pasar más desapercibidos ….

Éste post es la segunda parte de éste otro.

LA ELITE BURGUESA SE VA DE VACACIONES

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