España acelera: del 600 al underground
Los sesenta y setenta fueron un acelerón social y cultural. El desarrollismo puso a medio país sobre ruedas —del Biscúter al SEAT 600— y las discotecas se multiplicaron al ritmo del ye-yé. La televisión aún en B/N fue altar doméstico (en 1975, el 85% de los hogares tenía tele; el color llegó en 1978). Incluso la Iglesia intentó modernizarse tras el Vaticano II. En prensa, Cambio 16 incomodaba al régimen, Triunfo era biblia progresista y La Codorniz seguía desafiando con humor fino.

El contagio americano: Crumb, Zap
Mientras París ardía en el 68, el comix underground de San Francisco cruzó el Atlántico: Robert Crumb y Zap Comix volaron cabezas aquí. En 1972, Editorial Fundamentos publicó Comix Underground USA, auténtico petardo en una iglesia: muchos dibujantes españoles se subieron a ese tren y buscaron su voz local.
Barcelona, epicentro ácrata
Plaça Reial, Ramblas, Barrio Chino y Zeleste fueron el circuito natural de la tribu contracultural. La historieta “adulta” local aún no despegaba: tras el cierre de Trinca (1970–73), muchos trabajaban para el extranjero (Selecciones Ilustradas, Ibergraf). Resistían grandes del humor como Hermano Lobo, Barrabás, Mata Ratos, Por Favor y El Papus, pero aquello era “otro rollo”.

Octubre de 1973: bar London, chispa y 25.000 ptas
En el bar London se cruzan Nazario y Javier Mariscal gracias a los hermanos Miquel y Josep Farriol (Farry y Pepichek). Con 25.000 pesetas reúnen lo justo para alumbrar El Rrollo Enmascarado, cuadernillo clandestino que en 1974 planta la semilla del comix underground español. Se suman Max, Antoni Pàmies, Montesol, El Hortelano, Ceesepe, Roger y Isa.
Montan base en un piso de calle Comerç (El Born) —Mariscal y Nazario viven allí; amigos y músicos van y vienen—. Método DIY: tinta, papel barato, cuadernillos grapados y venta mano a mano por Ramblas. Al principio se pedía “permiso” cuando había dinero… hasta que la policía cae en la imprenta y en casa de Miquel Farriol para incautar y multar. Siguieron, testarudos.
A inicios de los 70 aquí no se usaba “fanzine”: eran “tebeos clandestinos” o “cómics marginales”. El término fanzine se generalizó a finales de la década. Vendían por 50 pesetas, a pie de calle, a la gente afín.
1974: el año fértil
Dentro de El Rrollo se publica “Sábado sabadete” (proto-cómic de Nazario, dibujado 1971–72, editado en 1974). Salen Catalina (15 ptas) y Paupérrimus Comix (primero separata en Nueva Dimensión, 20 ptas). A ese 1974 pertenecen también “Apaga y vámonos, Albert”, De Qvommic y Diploma d’Honor (tebeo-cancionero con Sisa, 30 ptas). En paralelo irrumpen Star (1974–80, Producciones Editoriales) y Vibraciones (música, Ángel Casas); para los cerebritos, Ajoblanco (1974), Ozono (1975) y El Viejo Topo (1976). También se menciona Totem (etapa clásica 1977–86, breve regreso en 1994).
Madrid prende, Valencia chisporrotea
En Madrid, Cascorro Factory arma su tinglado con Ceesepe, El Hortelano, Ouka Leele, El Zurdo y Eduardo Haro Ibars. La ola sube en todo el país. Prónto llegará la «Nueva ola» o «Movida madrileña«.
Canet Rock 1975: coronación y estampida
26–27 julio de 1975: Canet Rock reúne 30.000 jóvenes en 12 horas de música y libertad. El grupo vende La Piraña Divina (fanzine porno-gay de Nazario, presentado en Zeleste, 100 ptas). Nazario es proclamado “Reina” del festival. La policía carga y El Rrollo se disuelve: Mariscal y los Farriol a Ibiza; Nazario baja al sur, pasa por Huelva.
Últimos disparos del 75 y el giro social
Antes del adiós, lanzan ¡A Valencia! (Mariscal en la mili; textos de Vicenç Marqués, 35 ptas.) y nace Butifarra! (1975–87), que pasará a etapa semi legal y devendrá referente de cómic social (luego con Iniciativas Editoriales).
1975–1976: Mandrágora e Iniciativas
Mandrágora publica Purita braga de jierro (1975, serie en 10 entregas) y en 1976 saca Nasti de plasti. Iniciativas Editoriales edita en 1976 los primeros tebeos del grupo: “El Sidecar”, “A la calle”, “Picadura selecta” y “Carajillo vacilón”.
1977: ecos mayores y el salto de escena
En 1977 llega Rock Comix con “San Reprimonio y las pirañas” (300 ptas), inmersión en el submundo nocturno. Ese año se estrenan Makoki, El Jueves (27 mayo), Blue Jeans (1977–79; luego Súper Blue Jeans), El Cuervo (1977–78) y, en diciembre de 1979, El Víbora (Berenguer, La Cúpula, con Onliyú de redactor jefe; “Toutain detrás” en el ecosistema editorial).
Derivas de los protagonistas y la gran ola ochentera
A finales de los 70, Nazario desarrolla Anarcoma (debut en Rampa, 1978; luego se haría popular en El Víbora). La revista de ciencia ficción 1984 (Toutain) aparece en nov-78; en jun-84 pasa a Zona 84 (hasta 1992). Bumerang (1978–79) dura 6 números; Cimoc nace en 1979 (10 números hasta 1980; relanzada por Norma en 1981, activa hasta 1995). En 1979 aparecen también Bésame Mucho (1979–82, 300 ptas) y, en diciembre, El Víbora, “la meca” del comix alternativo. Rambla (1982–85) fomentará historieta urbana y de autor durante la Movida; Creepy (ed. española por Toutain, 1979) y Cairo (Norma, 1981–91) completan el panorama.